La palabra empeñada, un valor perdido
Hace años, muchos para algunos y pocos para otros, había un valor que hoy parece estar en decadencia: la palabra como compromiso.
Cuando se cerraba un negocio o se llegaba a un acuerdo, de cualquier tipo que fuere, las personas involucradas se daban la mano.
Este gesto mutuo valía más que un documento. De hecho, en muchos casos no se firmaban papeles pero se cumplían los compromisos adquiridos.
