Sólo Futbol
El año que volvió el siete

Con las imágenes de una épica final de Champions aún en la retina, es hora de despedir una temporada que termina. Durante el breve impas del que disfrutaremos antes de la Eurocopa me gustaría reflexionar sobre el campeonato español que bajó la banderola de llegada hace apenas tres días. La temporada 2007- 08 será recordada por la evidencia de que del famoso lema “la liga de las estrellas “, sólo nos quedó la liga, las estrellas se fueron a la Premier.
Será recordada por el desplome definitivo de un equipo llamado a hacer historia, por la aparición de un híbrido de Maradona y Romario que ejerce de mesías en el Calderón. Por la gesta de un submarino comandado por un chileno utópico. Será recordada por los milagros de Casillas, por Güiza, la aparición estruendosa de Bojan, por Nihat, Diego Alves, Marcelino, Koeman y sus inclinaciones pirómanas… Pero sobre todo recordaré la temporada que finalizó por los meses que nos devolvieron al ídolo perdido, al tótem de la religión que más allá de nuestros colores sentimos los que profesamos “el raulismo”.
Tras demasiados años contemplándolo arrastrase por los campos, preguntándonos qué podíamos haber visto en aquel jugador vulgar que corría presa de la desesperación y la impotencia para esconder su mediocridad. Tras buscar de forma infructuosa el descaro, goles y chispa de aquel delantero que hacía de cada partido una apología del fútbol de barrio. Tras esconder la cara en las discusiones de bar ante sus cada vez más numerosos detractores tirando de hemerotecas en la búsqueda de argumentos defensivos. El 2007 nos regaló como a Richard Gere en Sommersby a un Raul vuelto de un largo periodo de reflexión, o de una guerra. Desconocido, transfigurado, haciéndonos dudar a veces si se trataba del mismo delantero y la misma persona de los últimos años.
El Raúl de esta temporada es menos veloz que el de sus comienzos, pero ha vuelto a recordar la rabia, instinto asesino y fortuna que le hicieron un jugador especial. No sabemos si debido a la sociedad con Van Nistelrooy, el hecho de jugar de segundo delantero, las cámaras hipóxicas o la emigración del último galáctico. Pero la temporada que termina nos ha regalado un viaje en el tiempo para reencontrarnos con el ídolo que creíamos perdido.
Tal vez haya sido tan sólo un breve guiño del destino por una temporada y el año que viene veamos de nuevo al Raúl macilento que nos ponía el corazón en un puño durante ejercicios anteriores. Los catorce años como profesional deben pesar y el siete por lógica debe acabar devorado por las inexorables fauces del tiempo. Pero gracias a esta temporada la imagen del de la Colonia Marconi queda rehabilitada como futbolista. En el año en el que todo el mundo gritó su nombre en los estadios enarbolándolo como al cadáver del Cid en una cruzada contra Luis Aragonés, en el año en que el cada vez que sus pulgares apuntaban al drosal sumaba más fieles a la causa, en el año en que tras más de una década de perseguir el destino se dio cuenta de que estaba sólo con Di Stéfano en el olimpo y aún así siguió corriendo.
.
Por todo esto la temporada 2007-08 la recordaré como un regalo del tiempo, al igual que los que siguen o seguíamos a Curro Romero, Romario, el último Agassi o las póstumas apariciones de Marlon Brando. Hacemos del ídolo un sentimiento que se niega a aceptar las corsés de la lógica. Gracias a la temporada que termina por devolvernos al siete.
En NdF| Raul y los doscientos filisteos
Provincial Osorno de Chile fichó a José Burtovoy
LDUQ busca un delantero argentino para la Copa
Hernández negó haber sido fichado por A. Junior
Santa Fe, el rival de Barcelona en Noche amarilla
Joselito Vaca fichó por Alky Sneat de Chipre
Ailton no se presentó a la práctica del Duisburgo
Universidad Católica fichó a Darío Bottinelli
Krupoviesa llega al Marsella donde fue cedido
Kaká dejó su premio FIFA 2007 en una iglesia
Cuatro argentinos refuerzan Olmedo ecuatoriano
Inter reconoce tratativas por colombiano Bustos
Fluminense descartó a Carini y va por Cañizares
Borghi extendió contrato en Colo Colo por otro año
Giovanni Hernández, de Colo Colo a Atlético Junior
Wanchope tendrá doble despedida del futbol tico
Suspendido el amistoso del Barcelona en Arabia Saudí
El Valencia se pone en las manos de Unai Emery
Todos sabemos que durante éste verano vamos a asistir a numerosos movimientos en los banquillos, y no han tardado en empezar a bailar las primeras piezas. Ayer anunciaba su salida del Racing de Santander Marcelino, que probablemente se tendrá que tomar un año sabático ante la ausencia de oportunidades jugosas para su gusto. Hoy el otro técnico de moda del fútbol español, Unai Emery, ha anunciado que deja de ser entrenador del Almería. Se lleva días hablando de su posible fichaje por el Valencia, y hace unas horas así lo ha confirmado el propio conjunto che en su web oficial.
Marcelino llegó a tener un acuerdo con el Valencia, pero todo se acabó estropeando por dos motivos. Uno es la amplia plantilla del club, que sobrepasa la treintena de jugadores. Al técnico asturiano le gusta trabajar con grupos reducidos y su intención era dar salida a más jugadores de los que el club tenía pensado. Pero lo que sobre todo hizo echarse atrás al hasta ahora entrenador del Racing fue el saber que el conjunto de la capital del Turia tiene en mente dar salida a sus mayores estrellas. Cuando admitieron a Marcelino que la salida de David Villa es prácticamente un hecho, y que se pretende hacer lo mismo con Silva y Joaquín, el asturiano hizo saber que en tal caso no contaran con él.
Pero Unai Emery sí está dispuesto a coger los mandos del timón che. Un entrenador muy joven y de corta trayectoria, pero envidiable. Desde que dio el salto a los banquillos, cuenta las temporadas por éxitos. Ascendió al Lorca a Segunda y acto seguido casi lo convierte en equipo de Primera. Al año siguiente se hizo cargo del Almería, al cual ascendió a la máxima categoría del fútbol español, y esta temporada todos sabemos lo que ha dado de sí. Con una humilde plantilla ha estado a punto de entrar en Europa practicando un fútbol de gran nivel.
Será de lo más interesante ver qué cara mostrará el Valencia de Unai Emery. Se trata de un club que en los últimos años ha dado prioridad a la defensa sobre el ataque, que no ha solido apostar por el juego combinativo, sino por dar el balón al rival y aprovechar el contragolpe. Sin embargo, Emery es un amante del fútbol de ataque y buen trato del balón, pero sin caer en el desorden ni descuidar la defensa.
Tendrá harto complicado lavar la cara de un club que esta temporada ha sido maltratado desde los altos cargos y desde el banquillo. El hastío de varios jugadores sumado a la necesidad de ingresos al no haber sido capaces de clasificarse para la Liga de Campeones, provocará el tener que vender a las estrellas más brillantes y no poder realizar grandes desembolsos en nuevos jugadores. No obstante, si con una plantilla como la del Almería casi se mete en Europa, ¿qué no puede conseguir con el Valencia?
