Tratamiento de aguas del Toltén no considera la conservación de su biodiversidad

 

El ecosistema del Toltén es un verdadero "santuario natural" al compararlo con el estado de vulnerabilidad o completa extinción de la flora y fauna natural que se observa en casi todos los ríos que están más hacia el norte del país. Esos ríos, expoliados y desnaturalizados por el ataque de la contaminación química son absolutamente irrecuperables y nunca más volverán a ser ríos vivos sino simples “cauces de agua” muy mal "tratados" por empresarios y autoridades ignorantes de la problemática ambiental.

Por Manuel Gross Osses

En nuestro Toltén, de acuerdo a un documento de la Dirección General de Aguas, existen 51 especies de la flora acuática, 18 de la fauna bentónica y 17 de peces, un total de 92 especies, sin contar a las aves propias del río. El caso de los peces es crítico, ya que hay dos especies en peligro de extinción (la farionela y el puye) y otros 13 especies en estado vulnerable. (Diagnóstico y Clasificación de los Cursos y Cuerpos de Agua Según Objetivos de Calidad. Cuenca del Río Toltén, Diciembre 2004).

Actualmente, debido al gran número de contaminantes que no pueden ser monitoreados mediante los métodos analíticos tradicionales, la premisa básica de la medición sólo de concentraciones químicas se considera insuficiente. Además, las concentraciones químicas por sí solas no son útiles para evaluar los efectos acumulativos de los contaminantes y otros factores tales como la sedimentación, eutrofización y enfermedades del ecosistema.

La Declaración de Impacto Ambiental del proyecto de Planta de Tratamiento de Aguas Servidas de Villarrica propone dos modalidades para su implementación. La primera, denominada Opción 1, consta del proceso de Lodos Activados y la segunda, denominada Opción 2, en base a Tratamiento Primario Químicamente Asistido.

Las autoridades que aprobaron el proyecto de tratamiento de aguas servidas, en la Resolución de Calificación Ambiental dicen textualmente: “La solución final (opción 1 u opción 2) corresponderá a aquella alternativa que presente las mayores ventajas técnico económicas tanto de inversión inicial como operacional”. Crudamente, con cero preocupación por la naturaleza, se menciona solamente las ventajas técnicas y económicas. No se hace ninguna consideración acerca de la vida natural del río Toltén.

La Declaración de Impacto Ambiental del proyecto contiene declaraciones que minimizan la gravedad de algunos impactos, los que al ser evaluados correctamente, de acuerdo a la Ley de Bases del Medio Ambiente, obligaría a presentar un Estudio de Impacto Ambiental. Entre otras deficiencias, no se menciona la generación de compuestos organoclorados ni el efecto de los contaminantes sobre las especies vulnerables y en peligro de extinción.

Respecto a lo anterior, de acuerdo con una publicación del Centro de Derecho Ambiental de la Universidad de Chile, la Contraloría General de la República ha precisado que las Corema y la Conama no pueden modificar discrecionalmente las RCA, sin embargo reconoce las situaciones, perfectamente legítimas, que permiten que la autoridad modifique los términos de la autorización e incluso la revoque, como son la ocurrencia de impactos ambientales adversos no previstos, quedando esta situación entregada al criterio de la jurisprudencia de la Contraloría.

Por otra parte, recordemos que la Constitución, así como asegura a todas las personas el derecho a desarrollar actividades económicas, nos asegura también el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, y obliga a los organismos del Estado a “velar para que este derecho no sea afectado y tutelar la preservación de la naturaleza”.

En consecuencia, para la preservación de la salud del río y del medio ambiente en general se necesita una institucionalidad y unas autoridades decididas a ejercer sus competencias de forma proactiva y responsable, que enfrenten el fenómeno ambiental en toda su dimensión y no solamente en su aspecto financiero.

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