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Es el Asbesto el Nuevo Tabaco y estamos a salvo?
El asbesto o amianto ha sido usado durante décadas como material de construcción común en todo el mundo hasta mediados de los años ochenta, cuando la creciente evidencia médica de los peligros y daños que presenta a la salud humana empezó a motivar su desuso.
Pero debido a su extendida aplicación en más de 3,000 usos y productos, innumerables escuelas, hogares, edificios de oficina, instalaciones de recreo y todo tipo de construcciones cuentan todavía hoy día con techos de asbesto o tienen asbesto presente en sus instalaciones.
Y como se afirma que, debidamente recubierto y contenido, el asbesto es un material de gran utilidad, aún se le usa en aislamiento de cañerías, hornos, calderas, techos y otros usos, a pesar de los peligros que implica la liberación de fibras de asbesto por deterioro, desgaste, accidentes, manipulación, inundaciones, etc.
Así encontramos asbesto cotidianamente en:
- Techos y tejas (los populares techos ondulados de asbesto cemento).
- Recubrimiento de paredes.
- Baldosas o azulejos para pisos.
- Hornos, calderas y estufas de leña o de carbón y sus cañerías y conductos.
- Material de decoración aplicado con rociador en paredes y techos.
- Pinturas con textura, relenos y empalmes de paredes y techos.
- Aislante en paredes, techos y puertas cortafuegos.
- En tuberías de agua de alta presión.
- En placas acústicas, para aislamiento sonoro.
- En tuberías de de agua y como aislante de tuberías.
De hecho, el Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente, la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (CEPIS/OPS/OMS) todavía hoy recomiendan el asbesto-cemento para techos de núcleos higiénicos (letrinas) como puede leerse en:
quote:"Se recomienda para su construcción el uso de materiales, métodos y estilos de uso corriente en la zona. Por ejemplo, las paredes pueden ser construidas en ladrillo, bloques de concreto o adobes, esteras, madera, etc. El techo puede ser de asbesto-cemento, zinc, teja o paja. Las puertas pueden ser de madera o caña."
http://www.cepis.ops-oms.org/eswww/dias/diainter/anos/1997/ggestion/gges...
El problema con el asbesto es que consiste en fibras minúsculas que al ser liberadas en el aire (por rasgado, rotura, roce del material o en su manipulación e instalación) son inhaladas con facilidad y se alojan en nuestros pulmones causando:
- cáncer de los pulmones,
- cáncer del revestimiento del pecho o de la cavidad abdominal (mesotelioma) y
- cicatrizado del tejido pulmonar (asbestosis).
Debido a la presión e intereses económicos de la industria y al enorme costo que implicaría sustituir todas las aplicaciones de asbesto existentes, la mayoría de los países y estados se han limitado a establecer normas y programas para el manejo adecuado del asbesto y capacitación y concientización sobre sus riesgos.
De hecho, la Agencia para Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) dice con una inocencia pasmosa:
quote:¿Cuándo constituye el asbesto un problema?
Los materiales de asbesto intactos e inalterados generalmente no constituyen un riesgo para la salud. No obstante, estos materiales pueden ser peligrosos una vez sufren daño o deterioro con el tiempo ya que dejan escapar fibras. Si estas fibras son inhaladas, pueden resultar en problemas de salud.
La posibilidad de que un material que contiene asbesto deje escapar sus fibras depende principalmente de su condición. Si el material en estado seco puede romperse con la mano— condición denominada como “desmenuzable”—es probable que suelte fibras, sobre todo cuando sufre daño. El material de asbesto aplicado por aspersión para prevención contra fuego generalmente se considera desmenuzable. Los materiales para aislamiento de tuberías y calderas también pueden ser desmenuzables, pero a menudo están encerrados en una cubierta protectora que evita que las fibras sean liberadas, a menos que tal cubierta protectora se dañe. Algunos materiales considerados como "no desmenuzables", tales como las baldosas para piso de asbestovinilo, pueden liberar fibras cuando se lijan, se cortan o se alteran de alguna manera. Otros materiales, tales como las tuberías de cemento-asbesto, pueden dejar escapar fibras de asbesto si se rompen o son despedazados
cuando un edificio es demolido, renovado o reparado.
Pero por su propia facilidad para fabricar placas de grosor reducido, el asbesto se volvió popular para construir techos económicos y livianos de fácil manipulación y naturaleza relativamente frágil, particularmente vulnerable a roturas por golpes, caídas, instalación y desastres naturales.
Se ha demostrado en las cortes que los fabricantes de productos de asbestos tenían conocimiento desde la década de 1930 de los riesgos y daños a la salud que puede provocar el asbesto, pero lo silenciaron hasta hacerse pública la información en la década de 1980. Al no divulgar la información ni tomar medidas para proteger al consumidor o a los empleados involucrados en su fabricación, distribución, instalación y manipulación, han perjudicado conscientemente la salud de millones de personas en todo el mundo durante más de medio siglo. Dicho daño se mantiene hoy día e incluso aumentará con los años al deteriorarse las instalaciones escolares, de trabajo, vivienda y demás construcciones en las que se han usado materiales de asbesto.
En los últimos años, las cortes de los Estados Unidos de América han sentenciado a los fabricantes estadounidenses a pagar más de US$22,000 millones en indemnizaciones, encontrándose entre las más recientes Owens Corning y Halliburton.
En abril del 2005 un juez federal en Philadelphia, USA, sentenció a la firma Owens Corning, fabricante de de Toledo, Ohio de materiales de construcción, aislamiento y tuberías con asbesto a pagar $7,000 millones en indemnizaciones.
En enero del 2005, la multinacional Halliburton Co. (y su filial Kelloge, Brown and Root - KBR) llegó a un acuerdo para pagar US$4,170 millones a unas 400,000 demandas de daños y perjuicios por asbestos.
Si bien las cortes han actuado con severidad, el dinero adjudicado no devolverá la salud a los millones de personas afectadas, la vida a los miles de muertos ni evitará que el número de víctimas continúe aumentando en los años por venir.
Así como en el caso del tabaco, los consumidores son víctima otra vez del afán de lucro y la falta de escrúpulos de las grandes corporaciones que se colocan por encima de todo y que, en el peor de los casos, lo resuelven todo abriendo la chequera...

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